Casino de Necochea

Que interesante patrimonio arquitectónico y de diseño tenemos en Necochea, No estoy hablando de las tradicionales casas de arquitectura vasca ni los castillos de Quequén, sino de un edificio mucho más próximo y a mi manera de ver muchisimo más interesante, el complejo del Casino de Necochea. El día 9 de febrero de 1973 Necochea asistió a la inauguración de la primera etapa de una obra sin precedentes por su magnitud. Frente al mar, entre 89 y 93, con parte de su entorno resuelto por el escenario natural que brinda el Parque Miguel Lillo, se pone oficialmente en funcionamiento, además de las salas de juego, confiterías, galerías comerciales, bowling, bar, sala de billares, pista de patinaje, dependencias para la administración, vivienda del personal superior y hall central de entrada. Asistieron en la oportunidad el ministro de Bienestar Social de la Nación Dr. Oscar Puiggrós y otras autoridades entre ellas: ministro de economía de la Pcia. De Buenos aires Lic. Silvio Becher el Presidente de Lotería de Beneficencia Nacional y casinos sr. Aldo Aurelio Palmieri. Entre las elocuentes referencias a tan importante hecho, estuvo la palabra del intendente municipal de nuestra ciudad Don Alberto V. Percario. Su construcción estuvo a cargo del Estado Nacional a través de la Dirección de arquitectura, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y la ejecución de la obra fue responsabilidad de la empresa Seminara. La segunda etapa que tiene como principal concreción el salón auditórium inaugurado el 4 de enero de 1975 con la puesta en escena de “Estos chicos de ahora” de la compañía encabezada por Ricardo Lavié, Noemí Laserre acompañados por Mariana Karr y Raúl Taibo. Formaron parte de la ampliación del complejo, una boite, pileta de natación, parquización y obras de acceso. El complejo alberga una sala de teatro, un restaurante, las salas de juego, una galería comercial, una pileta , una cancha de Bowling, y una agencia hípica (que en su mejor época, albergo a la famosa “Boite del Casino” de Necochea Es un deleite de recorrer sus formas y texturas, su geometría, su diferente concepto de diseño, sus elementos constructivos, buenos o malos, discutirán los arquitectos e ingenieros de Necochea, pero que innegablemente son nuestros, y hacen de este edificio, un icono de Identidad de nuestra ciudad. Parece arrancado de una película, parece puesto en ese lugar, sencillamente no encaja con los cánones constructivos de la avenida dos, deplorables a mi gusto por cierto, y que le otorgan esa “unicidad”, su fortaleza. Muchos de los edificios o construcciones “estrella” del último tiempo, poco tienen que ver con los requerimientos urbanísticos, de las ciudades que los albergan, y sobresalen como entidades aisladas, con un lenguaje urbano o arquitectónico, propio, dándole así a las ciudades que los albergan, una característica única y distintiva. Sin llegara a las pretensiones de un “buruj al dubai” o el Guggenheim de Bilbao, nuestro complejo casino tiene todo el potencial para convertirse en un icono arquitectónico que trascienda las barreras de nuestra ciudad y nos confiera un grado identitario superior y diferenciador del que poseemos. Tomate el tiempo de recorrerlo, y de descubrir todos estos detalles, todas estas texturas, todos los “patterns” sus elementos constructivos, que aunque provenientes de una época plástica y poco glamorosa como los 70, hoy en este reciclado continuo que vivimos, cobran muchísima actualidad y vigencia, nuestro casino se ha vuelto muy “design”. Estaría bueno quererlo y aprovecharlo bastante más.